¿Qué o quienes han impedido el desarrollo económico de la Ciudad de Morelia? ¿Cómo lo remediamos?

La ciudad enclavada cerca de las regiones con mayor desarrollo del país, con una posición geográfica bastante privilegiada, no deja de ser una población multitudinaria con actividades post-agrícolas pero sin miras a la industria pesada, a la manufactura especializada ni a la industria tecnológica.

Las ciudades más prósperas del centro de México se encuentran a menos de 5 horas vía terrestre de la ciudad y sin embargo, no se ha podido producir ningún cambio significativo en las condiciones de vida de los ciudadanos ni en la capacidad económica de la ciudad, la cual desde una perspectiva interior parece dominada por cacicazgos auspiciados por el gobierno ya sea de particulares, grupos políticos o la alta burocracia estatal y municipal.

No es de ocultarse la falta de infraestructura vial tanto urbana como carretera y las pésimas condiciones de la infraestructura existente, tampoco lo es la urbanización desmedida, descontrolada y sin planeación; también es de verse a simple vista una mediocre organización y orden del transporte público; y que decir de la seguridad pública, que si bien no ha resultado en condiciones que lamentablemente aquejan en algunas zonas del norte del país, poco dejan para que esto se dé pues las condiciones existen, ya que virtualmente y a vivencia de los pobladores la ciudad es un territorio sin ley.

Todos estos factores van causando mella y destruyendo a pasos agigantados la muy poca reputación que le queda a la ciudad, más aun después de las fallidas políticas de seguridad del gobierno federal hace algunos años en el que mencionar a Michoacán fue prácticamente sinónimo de muerte, y que en algunas mentes aún lo es.

La verdad es que todo lo anterior fuera de ser una crítica a las administraciones públicas estatales y municipales (que si lo es), quienes han dejado mucho que desear debido a su notoria incompetencia; también es una carta de tristeza, reflejando además la sentida impotencia debido al pensar de sus habitantes quienes no cuentan con una ideología progresista y en muchos casos valemadrista y en muchas ocasiones ventajosa (despectivo).

Esta es una carta de un sentir de impotencia, como ya lo mencioné, además de frustración al no saber, como habitante, qué más hacer para ayudar a mi ciudad. ¿Cómo puede un granito de arena defenderse ante los aludes de indiferencia, malas administraciones, corrupción y valemadrismo generalizado?

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Mi “oso” internacional y mi reflexión con México.

Hace algún tiempo, me llamó mucho la atención la interculturalidad, el choque de culturas que aunque occidentalizadas, cada una tiene sus propias características. Bien, corría el año 2010, aun me encontraba estudiando mi licenciatura y para cubrir los veranos que en ocasiones se me hacían extensos, decidí realizar una actividad que no costara mucho (o mejor dicho nada) pues también mi economía estaba un poco delicada.

Entre las actividades de verano encontré, afortunadamente con el departamento de vinculación de mi escuela, un verano de voluntariado realizando trabajo de educación o de trabajo social que ellos denominaban Workcamps; en estos se realizaba la recepción de voluntarios extranjeros y locales y quienes tenían prioridad eran los alumnos de la misma escuela, aunque también se aceptaban personas no necesariamente provenientes de la escuela.

En uno de los traslados entre el lugar que nos tocaba para trabajar y la escuela estuvimos platicando de cosas random; no recuerdo bien que detonó la charla o en que momento se me ocurrió decir esa palabra y probablemente el contexto de la charla ya estaba encendido previamente entre los voluntarios a los que les ocasioné una molestia. He de mencionar que los involucrados eran una alemana y un italiano, además de mí.

Repito, ya no recuerdo el contexto ni que es lo que veníamos platicando (los otros voluntarios mexicanos y extranjeros también estaban alrededor), probablemente reprimí ese recuerdo: estaba pendiente de la plática y me parece que participativo cuando en algún momento y como si fuera el burro de Shrek se me ocurrió soltar una palabra.

“Auschwitz”

Como decimos en México: “y ardió Roma”. La alemana comenzó a discutir con el italiano y él se defendía al parecer por su sobre reacción y entre lo que alcancé a entender el le decía que no se pusiera en ese plan pues es como si a el le hablaran acerca de la mafia siciliana, entre otras cosas.

Lo único que recuerdo es que al instante me sentí apenado por causar ese disgusto entre ellos e inmediatamente ofrecí disculpas en mi atropellado inglés.

Han pasado ya 8 años desde aquel incidente y de alguna forma u otra aún me atormenta con una cierta vergüenza el haber causado ese disgusto, más aún porque para aquel entonces ya sabía que el asunto del holocausto es un tema en extremo delicado en Alemania; se que es prácticamente una vergüenza nacional.

Y después de todo este tiempo comienzo a pensar: ¿En México tenemos un asunto de tal vergüenza? Motivos tenemos bastantes, causas por las que debemos sentirnos apenados no necesariamente por el daño hecho al mundo (o tal vez si) sino por el daño hecho a nuestra propia gente. Sigo pensando y veo que hay muchos temas y asuntos por los que deberíamos sentirnos apenados. No se si sea el cinismo o la vanagloria de el desdén por las reglas, identificablemente enfermizas ambas, de parte de los mexicanos o tal vez sea la normalización de las “cosas malas” que suceden en el país.

La única cosa que generaría una discusión tal, no sería algo de lo mucho que es motivo de vergüenza nacional sino algo tan trivial como un partido de futbol o la rivalidad entre los que se oponen a López Obrador y los que lo defienden. ¿Los crímenes de lesa humanidad? ¿La corrupción? ¿La pobreza? Esos temas son objetos de memes y burlas… y nada más.

Las vialidades de mi bella Morelia.

Es que la gente de Villas del Pedregal es fea, prieta, iletrada, que vive en casuchas de 4×4 porque escogieron ser pobres. ¿Ustedes creen que se merecen obras magnánimas? ¿Ustedes creen que se merecen calidad de vida? Es más, pienso que ni son personas.

Si, probablemente en este momento usted mi querido lector piense en molerme a palos por clasista, racista, culero, ojete y demás, pero por favor no, solo es un ejemplo; pues este pensamiento es el compartido por los “güeritos” de la zona sur (que el ser de tez mas clara no quiere decir mejor persona, aclaro), incluido el independiente, salvador, todopoderoso, nada maleado pero con toda la mentalidad panista de un camelino o chapultepeco pensando que las personas que viven en colonias populares deben vivir hacinadas, con pésimos servicios públicos o sin acceso a ellos, porque pues “es su culpa el que sean gentesita no nice”

Esto es evidente y a pesar de que no se dice, se lee entre lineas con las obras más que corruptas y dicho así aunque no con esas letras pero más que entendido, aunque la Auditoría Estatal se refiera a que son “observables”, en lenguaje ciudadano no es mas que raterías; en fin, las obras hablan lo que todos aquellos piensan y que plasmé en el primer lamentable párrafo, pues es evidente que el Ramal Camelinas (un acceso impresionante a una zona de MUY alto poder adquisitivo), el Parque Lineal del Río Chiquito (no todo el río, sino hasta donde esta “bonito y caro” en los alrededores), y la pavimentación con concreto hidráulico de a lo mucho 3 cuadras y en tiempo récord de la calle Juan José Tablada (vía de acceso actual y primaria a la zona de Altozano)

Mientras que si ve toda la ciudad, verá que crece pero no hay vías primarias, los accesos a nuevos fraccionamientos son a través de pequeñas callecitas de las colonias asentadas desde hace años y las vialidades rápidas en Morelia siguen siendo las mismas desde la culminación del libramiento (Periférico Paseo de la República, Periférico Revolución o Av. Camelinas, dependiendo del sector de la ciudad)

Aún y cuando la ciudad ya se ha extendido a zonas como el Puerto Buenavista, la zona limítrofe con el municipio de Tarímbaro, las zonas de los Itzícuaros e incluso se observa un crecimiento hacia la zona de Santiago Undameo y más conocida la zona hacia Capula o Salida a Quiroga; esto es, kilometros más allá del libramiento y los accesos a estas nuevas zonas habitacionales son deplorables en su estado de pavimentación, peligrosos en su diseño en algunas zonas como los de Salida a Quiroga o insuficientes para la densidad de población como los desarrollos verticales (¡hasta que algunos desarrolladores despertaron! ¡Aleluya!) como los de la zona aledaña al Estadio Morelos.

Es de notar que todas esas zonas son de carácter popular y, a riesgo de sonar clasista (de nuevo, usted disculpe), donde no vive nadie importante.

La zona de Altozano tiene desde 2003 gestándose (o que nos enteramos publicamente) aunque su desarrollo pleno se vio estancado hasta 2005 debido a problemas legales con los ejidos de la zona de Jesus y San Miguel del Monte (y sus aledaños). Una vez superado esto se logró concretar el desarrollo habitacional, el centro comercial y el campo de golf (como si los morelianos fuéramos muy afectos a dicho deporte) tanto así que en 13 años de crecimiento ya se cuentan con vialidades bien construidas, obviamente por parte de los ayuntamientos y recientemente (si, ya era alcalde Alfonso Martínez, antes existió la intención pero Fausto no pudo y tampoco los anteriores e interinos) la obtención de permisos de todos los niveles, la gestión de recursos de todos los niveles y la construcción de un acceso de 2 túneles y un puente (viaducto según información oficial)… prácticamente en tiempo récord para la ciudad pues ninguna obra, es más, nunca había existido algo de esa magnitud, ninguna había sido hecha en ese tiempo (se prevé que a finales de julio de 2018 ya sea abierta): ¡3 años!

Y es que también se destapo un leve escándalo, pero escándalo al fin, de que el presidente nacional (ahora ex) del PRI se había hecho una casita de varios millones de pesos dentro del club de golf Altozano (la cual despues desmintió, aunque al parecer no los viajes en jet privado a la ciudad), así bien casual.

Es por esto que digo que en las demás colonias no vivimos personas con relevancia alguna, todo sea por quedar bien, sabrá dios con quien…
En fin, esto solo es en cuestión de vialidades, si nos ponemos a ver detenidamente cada uno de los temas que afectan al municipio y en los que se ven apuros en realizar obras en ciertas zonas, mientras que en otras, todo sigue estando como a inicios de siglo.

Mi primer visita a Salón Púrpura. Reggae Session. Morelia.

Empezare con un poco de contexto.
Hace algunos años no era de mi agrado la música reggae. No la detestaba, pero no me cruzaba por la cabeza el atreverme a escuchar ese género.
Probablemente el estigma o los prejuicios, aunque leves, que recibía de los medios y de oídas me hacían el rechazar, un poco pero rechazar al fin, esta música.

Bien, la primera vez que me toco vivir solo fuera de casa de mis padres e incluso de mi ciudad, lo hice en la ciudad de Guanajuato. Una ciudad por demás interesante en todos los aspectos aunque adoleciendo en otros, pero ese es otro tema.

La amplia diversidad de bares para disfrutar de una bebida y música acorde a todos los gustos me hizo conocer mas a fondo este genero y disfrutarlo. En dicha ciudad existe un bar llamado El Fly, un referente local, el cual no es la gran cosa en cuanto a diseño, espacio o “lujo” aunque debido a la ideología que impera de asistentes y del concepto que maneja este bar pues no es necesario. Es el ambiente lo que se desarrolla ahí dentro lo que cuenta.

Este bar termino por convertirse en mi favorito de la ciudad y de alguna forma u otra siempre terminaba ahí.

Sin embargo, mi tiempo viviendo en la ciudad terminó y tuve que regresar a Morelia, donde una experiencia previa, no tan severa pero que de cierta forma me marco, como lo fue un asalto y una leve golpiza por el mismo hecho me hizo abstenerme de salir por mi cuenta algunos varios meses.

Ya conocía yo por publicaciones en Facebook que existía un movimiento de reggae y en específico un colectivo, grupo o de menos una página (disculpen si no se que son) denominados Cultura Reggae Morelia.

Pues bien, aun anteponiendo mis miedos, decidí embarcarme al lugar donde se desarrollan las Reggae Sessions, como llaman al espacio que le da el bar al DJ, llamado Vinilo Man, quien todos los viernes a partir de las 10pm, como indica el evento en Facebook, llena con reggae el lugar.

Debido a los miedos mencionados, decidí llegar al centro de Morelia desde las 8:30 pm al centro de Morelia, y ahí, dando vueltas alrededor de la plaza Melchor Ocampo, esperé a que diera una hora razonable para llegar al bar.

Debido a que también la plaza se estaba quedando vacía, decidí encaminarme al bar, situado relativamente cerca de la zona donde ocurrió mi asalto en 2013 aunque más alejado y por otra parte también más acercado a otros bares y lugares que frecuento y consecuentemente es una cuadra mas concurrida.

Llegué aproximadamente a las 9:45 pm al bar, suponiendo que 15 minutos serían suficientes para entrar, conocerlo, ver como se desarrollaba el ambiente y poder disfrutar una cerveza en lo que todo comenzaba.

Al principio busqué un lugar donde sentarme, la barra estaba llena y los lugares con mesa eran muy grandes como para quedarme yo solo, en el pasillo principal encontré un tablón como de tortería donde en un extremo se encontraba una pareja, por lo que tomé el extremo opuesto. Nadie se acercó a preguntar si deseaba algo, a pesar de que yo veía que uno o dos meseros iban y venían de mesas no tan concurridas y que pedían lo mismo que yo quería, solo cerveza. Me animé a acudir a la barra y preguntar de que tipo de cerveza tenían: solo Indio y Bohemia. Preferí la segunda y solo porque la diferencia en precio no era tanta, además de que no estaba de humor para la otra.

Regresé a mi lugar, que afortunadamente aun seguía vacío pues comencé a ver que se llenaba de poco el bar.

La música continuó pero no había nada que se asemejara al reggae, incluso llegó un punto en el que comenzaron a poner pop y algo de electrónica. Iba ya por mi segunda cerveza y el reloj ya marcaba las 10:20 de la noche. El evento en Facebook marcaba que se comenzaba desde las 10.

Comencé a impacientarme un poco y me propuse para cuando terminara mi segunda cerveza que si no veía nada me retiraría del lugar. La pareja que me acompañaba en el tablón ya tenía rato que se había retirado y lo que vi en un inicio como indicios de que el bar se llenaría, ya por esa hora era al revés. Y nunca me abordó un mesero.

Ya cercano a las 10:40, terminando mi segunda cerveza y con la misma variación y lo imprevisible de la música me surgió la duda de si quedarme o no hasta las 11, como quien padece un poco de TOC y necesite irse a la hora en punto. Además la zona de la barra seguía bastante llena.

Me había animado ya a ir por mi tercera cerveza y para mi suerte ya no había de la que estaba tomando, por no dejar, compré una Indio y en cuanto regresé a mi lugar, que ahora era un taburete convertido en mesa junto al tablón, cuando la música, en random prácticamente, se detuvo y comenzó sin preámbulos a sonar una tonada familiar y ya sin el sonido envolvente en todo el bar, sino de solo unas bocinas que venían de la zona de la barra principal y fue ahí que me di cuenta de que había comenzado la tan esperada Reggae Session.

Aguante un par de canciones en mi aislamiento, pues no había nadie en la zona en la que estaba sentado, a pesar de que era el pasillo principal y tenia de frente la entrada, por lo que decidí irme a la zona de la barra y escuchar aunque fuera de pie este género que tanto me recordó a mis andanzas en Guanajuato.

Ya un poco mas entrado en alcohol, decidí pedir otra cerveza individual, aunque ya había visto que mucha gente pedía caguamas de Carta Blanca. 1200ml por 68 pesos (creo) y consideré que podría ser mejor opción que las individuales, de las cuales ya no recuerdo el costo. Aun dudoso porque ya llevaba 4 cervezas y no planeaba embriagarme tanto esa noche… igual como ya mencioné, al calor del alcohol me animé y pedí semejante cantidad para mi solo, pues los que pedían compartían esa botella.

Además de estar al calor del alcohol, el ambiente y el sonido me remontaba a otras épocas por lo que me encontraba bastante agusto en el lugar, a pesar de que por alguna extraña razón, me parece que falta de previsión, la mayoría de las cervezas estaban calientes pues con mi última orden el barman me ofrecía hielo para continuar bebiendo mi caguama. No recuerdo que hora habrá sido pero recuerdo que ya entrada la noche, comenzaron a aparecer Tecate Light de 355ml, pero aún advertían a los que la pedían que no estaban lo suficientemente frías.

Ya comenzaba a sufrir los embates de tanta cantidad de alcohol, aunque no tan severo pues las cervezas no son de tan alta graduación. Por lo que decidí retirarme al terminarme esa botella, además de que, según yo, no quería llegar tan tarde a casa.

Al final terminé saliendo a las 2 am.

No se si fui en uno de los días mas ‘x’ en lo que a reggae en Morelia se refiere, además me mantuve con la mentalidad de no comparar en lo absoluto El Fly con lo que vería esa noche, aún así quedé satisfecho con lo que encontré, a pesar de que es algo muy pequeño lo que se hace, pues cosa aparte de los eventos, solo veo que con regularidad se haga este cada viernes a las 10 pm (10:40 pa mas seguro). Queriéndome ver un poco más crítico del bar, si me causó extrañeza que el producto más vendido, las caguamas, no estuvieran refrigeradas desde tiempo antes, además el día en que fue fue de los últimos del invierno por lo que el calor ya se hacía mayor y más en espacios cerrados.

Iniciales de Salón Purpura en la zona de la barra.

En la barra, bebiendo una caguama, en vaso porque había que ponerle hielo.

 

Apple: ¿Atari?

Imaginemos que estamos por un momento en 1982. Es un cálido verano en el que las empresas de Silicon Valley, sobre todo las electrónicas que eran las mas prolíficas en esa época antes de las empresas estándar de software que predominan estos días, se establecían, florecían y desarrollaban ese futuro tecnológico que ahora llamamos presente.

Hay un comportamiento dominante y es este comportamiento el que, principalmente, ha llevado a los soñadores de tener sus compañías de creación e innovación a perderlas de un modo u otro: Unos años después Steve Jobs perderá su empresa a manos de la gente que él mismo llevó para que la administraran y llevaran por un camino “más maduro” y aún así el pudo seguir llevando a cabo su sueño, sin embargo, fueron los cánones, los estándares y las costumbres empresariales de los años 30, aún vigentes 50 años después, lo que secuestro su empresa, su sueño y lo que el había creado.

Los números, los inventarios, los precios de venta, los retornos de inversión y sobre todo las ganancias es lo que encasilla al empresario promedio. Dejando de lado todo lo que los soñadores que las crean esperan hacer de ellas.

En otros visos: probablemente una empresa de videojuegos, referida así genéricamente, podría no ser considerada para formar parte de la industria seria, pero incluso para inicio de los años 80 ya generaba ingresos cuantiosos, empleos y movía otras industrias consideradas serias de manera importante.
Así mismo, la industria cinematográfica siempre ha sido un gigante y un referente a pesar de ser de reciente creación e invención, aunque también es considerada banal, glamorosa, superficial.

Regresando al área San Francisco, San José, Cupertino, Mountain View: Silicon Valley siempre ha tenido la fama de ser un paraíso para los amantes y verdaderos apasionados de la tecnología y en aquellos entonces, hace más de 30 años, ya tenía prácticas que aún en la actualidad son vistas como innovadoras en cuestión del manejo del personal: home office, fiestas en la oficina, diversión, flexibilidad de horarios y un largo etcétera. Muy por fuera del estereotipo corporativo de mediados de siglo. ¿El ambiente laboral? El ideal e incluso adelantado a esa época, similar a lo que ahora nos maravilla de Google.

Aun así las empresas alojadas ahí tenían el deber de producir para que tuvieran propósito y la manera de continuar subsistiendo.

Un proyecto complicado y que requiere del aspecto creativo, técnico y de ingeniería lleva un tiempo en desarrollarse y es bien sabido en el aspecto teórico y más aún cuando ya se tiene experiencia desarrollando proyectos similares.

Es precisamente la ambición intrínseca de las corporaciones la que lleva a evitar considerar las implicaciones que toma a creativos, ingenieros y demás personal el realizar un proyecto en términos correctos, ocasionando estrés en el personal, malas decisiones gerenciales y más importante aún: mala calidad en el producto.

Si todo esto se lleva de manera abrupta, entonces el consumidor lo tomará como una afrenta a su bolsillo, a su inteligencia y a su decisión de formar parte de dicho proceso: la compra.

Retomando: estamos en 1982, es el verano y nos logramos obtener un puesto como un ingeniero de una de las empresas más valiosas de la época en cuestión de computación personal y sobre todo de video juegos.

Las negociaciones de los altos directivos de esta junto con otros homólogos de la industria cinematográfica llevó a la resolución de crear un videojuego, ayudándose de la popularidad de una película de esa época, con el acuerdo de contratos millonarios. La condición de los altos ejecutivos: tenía que estar listo para finales de año, esto con el fin de usar las épocas de compras (black friday y navidad) en Estados Unidos como un trampolín para las ventas, dejando a los ingenieros con la tercera parte del tiempo usualmente empleado en un proyecto similar.

Esto llevó a que el ingeniero llevara extensas jornadas de trabajo en desarrollar desde la historia del juego, hasta escribir el código de programación acorde a las posibilidades tecnológicas de la época y de la plataforma a utilizar. Finalmente, el juego está listo para presentarse, el tiempo apremia y se evitan los controles de calidad: el producto debe estar listo para la navidad de 1982 y para añadirle, o mejor dicho restarle días al proyecto, ya estar disponible en tiendas para el inicio de 1983: esas semanas son cruciales.

De nuevo, el cumplir con solo números va agregando chispas al barril de pólvora del fiasco inminente, se espera que las ventas de dicho producto rebasen los pronósticos por lo que se ordena una producción inmensa… el stock es impresionante. Las tiendas no pueden quedarse con pedidos pendientes.

Es obvio lo que sucedió después: las ventas comenzaron bien pero el producto poco a poco fue probándose por los consumidores, los cuales fueron dando reseñas a otros de la poca calidad esperada; las ventas cayeron y en otros casos los compradores comenzaron a hacer devoluciones, aspecto muy usual en los Estados Unidos.

La necesidad de esos productos fue creada por esa industria y, de productos de calidad inmediatos anteriores, se cayó lanzar al mercado en un producto que no hay mas adjetivo que agregarle más que: mediocre.

La debacle fue casi inmediata. Durante 1983 el consumidor castigó a la empresa y a otras más que tuvieron que cerrar debido a problemas similares de falta de calidad e innovación, además dicha empresa arrastraba la mencionada sobreproducción de inventario y las deudas que ello conlleva. La inversión no se recuperaba y los créditos para dicha producción comenzaban a cobrar intereses.

La crisis duró dos años, hasta que fuera de los Estados Unidos llegó una nueva plataforma, con historias y productos realizados con calidad que recuperó la confianza del consumidor en la industria de los videojuegos. De ahí a la fecha el resto es historia.

No he mencionado nombres porque, sobre todo los aficionados a los videojuegos mayores de 30 años sabrán o los que tenemos afición por la historia informática sabrán de que hablo.

Para los que no conozcan esta historia, tiene nombres, apellidos, fechas y anécdotas.

La crisis de los videojuegos de 1983 es uno de los capítulos oscuros de Silicon Valley; innovación, creatividad, pasión, reemplazada por esa necesidad de caer bien a los inversionistas, cumplir números, fechas prácticamente imposibles sin sacrificar calidad… solo ventas, solo ingresos.

Atari es tal empresa, cuyo producto creado bajo licencia de Steven Spielberg, basado en la historia de la película E.T., fue el de la más baja calidad en su historia, contribuyendo junto con otras decisiones corporativas a llevarla a la ruina, literalmente.

La vergüenza del fiasco, evitar pagar impuestos o costos de procesamiento como el reciclaje llevó a Atari a enterrar en el desierto de Nuevo México grandes cantidades del inventario de E.T. The Videogame. Muchos años se dijo que era una leyenda urbana hasta que en 2004 como parte de un documental producido por Microsoft, se recuperaron dichas copias del juego. Cabe mencionar que los juegos en aquel entonces se grababan en circuitos integrados.

Si bien, Atari fue famosa por dar a conocer Pac-Man en 1976 en los arcades, o maquinitas y luego en los 80s con las consolas caseras, no pudo continuar con su ritmo y pensando que todos sus productos serian Pac-Man, se derrumbó a sí misma.

La industria de los videojuegos quedo destrozada… al menos la estadounidense. En 1985, de una forma casi mesiánica llegó la japonesa Nintendo con NES a restablecer la estabilidad de la industria.

¿A qué viene todo esto?

La perdida de enfoque en innovación y /o calidad aunque no tan evidente, pero si paulatina y no como lo hizo Atari de un momento a otro, es uno de los males que ciertos críticos de la tecnología están viendo que sucede en una de las empresas icónicas actuales.

Es muy aventurado de mi parte decir que esto le está sucediendo a dicha empresa, o que sucederá a niveles que aquejarán a toda la industria pero es necesario mencionar que Apple está incurriendo en estos errores del pasado. Si bien durante el segundo periodo de Jobs al frente de ésta la llevó a ser la empresa más valiosa del mundo, estamos viendo en la actualidad como la innovación es cada vez menos, por no decir nula y en ocasiones en detrimento de los consumidores que poco a poco abren los ojos.

No quiero decir que justo ahora esté comenzando la crisis de Apple, sin embargo, si es necesario realizar la analogía con lo que comenzó haciendo Atari: solo valorar los números de ventas y presentar productos que en lugar de resolver problemas o generar necesidades basado en ello, generan algunos inconvenientes para los consumidores y generar la necesidad de manera forzada solo con mercadotecnia, a mi ver eso es “vender espejitos”

Una lección para todas las empresas, más aún las tecnológicas y no solo de Silicon Valley sino de todo el mundo.

-Sergio Acosta
ambakerantani.mx
Twitter: @Karantani_en

Amigo Millenial, hay algo que quiero decirte sobre la búsqueda de empleo:

Hay muchas bolsas de trabajo en linea, que es lo que estamos acostumbrados a manejar pues lejos han quedado los días en los que la búsqueda de empleo se hacía en los clasificados de los periódicos y esas escenas, ahora chuscas, han quedado atrás y muchos ni siquiera las han visto mas que en películas.

La ventaja de esto es que ahora en un solo lugar hay un concentrado de vacantes, incluso a niveles internacionales y no solo lo que el periódico del día o los del día (cuantos existan en la localidad) hayan sacado o lo que el empleador haya podido pagar, mejor aún y como ya mencioné, no se cierra a vacantes locales.

Ahora bien, algo que he notado es que las empresas aun se siguen anunciando como si te hicieran un favor y por ello deben exigir montones de cosas a cubrir y por “favor” me refiero a que lo exigen porque van a librarte de no tener ingresos a uno muy ínfimo, es decir, adoptan esa actitud de tienes que abarcar cosas ortogonalmente distantes de tu área porque “te haré el favor de darte para comer, si quieres, si no la puerta esta muy abierta”

Esto no funciona así, incluso y usando un argumento de todos esos empleadores mayores que los millenials (o los que han heredado esa ideología): los libros de administración manejan el concepto del principio de la especialización y dejándoselos a su conocimiento (o a que lo investiguen, faltaba más) saben que las cosas no pueden ser tan ambiguas, abiertas o extensas en la cobertura de un empleo.

Hay una publicación rondando Facebook, la cual dice algo semejante a que no debemos malbaratar nuestro trabajo solo por tener clientes o trabajo. Nuestro trabajo vale. Si bien debemos tener especial cuidado en hacer comparativas (si, aunque a los delicados no les guste esta palabra) de nuestro desempeño, capacidades y conocimientos para poder valuar nuestro trabajo y ser sinceros y aceptar si estamos en nivel bajo, medio o alto;  pero si en lo general hacemos un trabajo de calidad, tenemos altos conocmientos y aptitudes ¿por que debemos aceptar salarios mediocres? No solo aplica para los freelancers, aplica para quienes desean una vida de asalariado, porque también se vale.

Así mismo las mediciones y evaluaciones de desempeño deben ser bidireccionales: así como una empresa nos evalúa y nos mide antes de contratarnos, nosotros debemos evaluar y medir la oferta de la empresa y en esto deben entender los empleadores que hay competencia.

Y no señores, nada de esto es algo soberbio ni altivo, es simplemente la propia valoración del trabajo, no se vale usar el argumento de que uno esta lleno de ego y demás sandeces que nos achacan a los millenials. Esto, como ustedes saben también es un negocio, mi producto es mi fuerza laboral: ¿que ofrecen para que yo me vaya con ustedes? NO nos están haciendo un favor, es recíproco, es un ganar-ganar.

Me ha tocado escuchar amargas quejas de directivos acerca de la rotación de su personal, sobre que es altísima o de que no consiguen llenar vacantes e inmediatamente sueltan el argumento de que la gente no quiere trabajar y no se ponen a ver mas allá de sus narices y eso si es llenarse de ego: “yo estoy ofreciendo un empleo, no se porque no lo quieren, malditos flojos”.

Sabemos que la situación del país es precaria y mucho, pero esto no es excusa para malbaratarse como persona ni ofrecer apenas lo mínimo cuando las responsabilidades son demasiado altas y con severas repercusiones o los conocimientos exigidos son altos.

Ahora bien, retomando lo de las bolsas de trabajo y el hecho de que las vacantes y la selección de personal también es competencia; es hasta risible el que no se den cuenta de que están ofreciendo sus competidores, por ejemplo, me tocó ver el caso de dos vacantes similares de igual numero de empresas de tamaño medio, las responsabilidades las entendieron pues no pedían un todologo sino que sabían de la especialización, sin embargo una ofrecía 80% más de sueldo que la otra; la de sueldo bajo habría re-publicado desde agosto la vacante mientras que la de sueldo alto contaba con apenas una semana. Al término de la misma, se había cubierto la vacante, mientras que de la primera aparecía una re-publicación. El caso de ambas empresas sucedió en el estado de Michoacán, para que no piensen que estoy comparando Michoacán con Nuevo León o Querétaro.

Y es algo simple de ver, basta con que ingresemos a cualquier bolsa de trabajo en linea, las dos mas famosas que son Computrabajo y OCC y nos daremos cuenta de dicha disparidad.

En conclusión, amigo millenial: ¿que esperamos para hacer notar de que hay competencia en el mercado laboral? pero no solo del lado de las empresas sino que también el candidato, o sea nosotros estamos evaluándolos.

Profesionalización empresarial en #Michoacan

He trabajado en varias empresas en Morelia y además he tenido referencia de conocidos y familiares que han trabajado aquí y he notado un falta de profesionalización en todos los ámbitos y escalas de la jerarquía organizacional. Sin importar si es una gran empresa, que tenga presencia a nivel mundial o solo un changarrito; se nota a la distancia su improvisación.

Siempre me pregunté porque este tipo de cosas se daban a niveles de los dueños o socios, gerentes y demás directivos pero cuando lo viví, caí en cuenta rápidamente: actitudes alzadas o creídas acompañan a personas que siempre han tenido una necesidad aspiraciones y cuando lo consiguen mirarán por encima del hombro a quien no lo tiene, olvidando ellos mismos de donde han venido.

Ahora bien, a nivel operativo me encontré con también una falta de profesionalización, de procesos y de falta de lineamientos o la actitud de seguirlos; podría ser la ideología mexicana, pero especialmente en Michoacán se percibe una actitud similar. Ahora me he dado cuenta del porqué: zonas de confort y hasta conformismo.

Existen muchas personas capaces en el estado y no quiero que se interprete que todos los michoacanos somos así, hay mucho talento y gente muy comprometida pero que prefieren emigrar al notar dicha actitud por parte de las empresas aquí existentes y no solo las morelianas, debo aclarar.

Muchos empresarios michoacanos no valoran la experiencia y la capacitación previa que trae el trabajador, simplemente se abocan en contratar con salarios míseros deseando personal con la misma experiencia y actitud que en otros estados del país… cuando en esos otros estados llegan a tener un ingreso de mínimo el doble de lo que ofrecen.

Entonces sucede que las personas que no tienen los medios, que no desean o que no les interesa profesionalizarse o actualizarse continuamente en sus ramos deciden aceptar esos salarios raquíticos y quienes si lo desean solo usan esas empresas como trampolines para en un futuro lo más inmediato posible emigrar a donde si valoren el esfuerzo, la experiencia y la dedicación.

Entonces el trabajador llega a aceptar ese tipo de empleos mal pagados con la condición implícita de que no se requerirá mas de ellos y si lo llega a hacer el empleador o decide este último en capacitarlos sin aumentar sueldos basados en capacidades y responsabilidades es que les estalla en la mano y en la cara una inmensa rotación.

La competencia empresarial no solo viene de quien vende más o mejor, de quien tiene mejor producto o mayor cobertura, planes de mercadotecnia o contactos de negocios sino de quien tiene mejor ojo para los empleados, quien los “cuida” mejor y quien les ofrece mayor ventajas con respecto a ello. Dado esto, los trabajadores prefieren irse con quien más les convenga, como cualquier consumidor.

Entonces viene el estalle del berrinche del empresario michoacano, con una constante de decir que no hay personal capacitado…

La cosa es que si lo hay, pero estos empresarios no están dispuestos a pagarlo, es por esto que ellos mismos son los causantes de la fuga de cerebros y la consecuente debacle de le economía privada michoacana.

Las LANParties.

Hace algunos años, por allá de 2009, existió una competencia de eventos tecnológicos bajo el formato de LAN Parties, en los cuáles se desarrollaban competencias tecnológicas, conferencias, concursos y una convivencia entre personas que gustan y se entienden, por asi decirlo, con la tecnología y que a su vez tienen un interés ávido por los avances en ella y sus implicaciones en la vida cotidiana.

Antes de continuar con la remembranza una pregunta que de seguro se habrán hecho: ¿qué es una LAN Party? Pues bien, es una reunión donde acude cada participante con su computadora para jugar, compartir información, conocer gente, hacer amigos y aprender de otras personas o de expertos acerca de tecnología.

Su nombre viene de las Redes de Área Local o LAN, que es como se conectan los equipos de los participantes, si bien el acceso a Internet ahora es más rápido, no iguala las velocidades de una LAN (hasta 1000Megabits por segundo contra 10Megabits por segundo de un enlace a internet), esto solo para compartir archivos o servicios web, con lo que se emulan pequeñas burbujas de internet en un espacio delimitado.

Retomando, estas reuniones tomaron popularidad a mediados de los años 90, alcanzando su punto más álgido a inicios de los 2000, estas reuniones no llegaron en forma masiva, patrocinada y publicitada hasta el año 2009 con la llegada de los dos máximos exponentes en este tipo de eventos: Campus Party y Aldea Digital, ambos de origen español, siendo Campus Party un evento patrocinado por movistar, organizado por Futura Networks y Aldea Digital con patrocinio de Telmex/Telcel, con apoyo de Euskal Encounter.

Estos eventos tuvieron una muy fuerte competencia además de que compartían los mismos formatos: ponencias con expertos, conferencias magistrales con destacadas personalidades del mundo de la informática, concursos, torneos de videojuegos, una fuerte presencia publicitaria de compañías de tecnología, así como una duración de varios días para lo que se ofrecen áreas de acampado y servicios de alimentación y debido al patrocinio de empresas de telecomunicaciones, enlace a Internet de alta velocidad, mayor al disponible comercialmente para un usuario casero, así como la introducción de nuevas tecnologías en telecomunicaciones.

Después de la 3ª edición de Aldea Digital, en 2011, los organizadores decidieron convertirlo en un evento enfocado más hacia los visitantes que hacia los que se hospedan, convirtiéndolo también en un evento en el que predomina la inclusión y la disminución de la brecha digital. Así mismo se realizó la apertura de un espacio conocido como el TelmexHUB que constantemente ofrece los contenidos que de lo contrario, solo habrían estado disponibles una vez al año.

Por otro lado, Campus Party ha continuado con el mismo formato tanto para quienes acampan como quienes van de visita durante el desarrollo del evento, con la modificación en la sede pues ha salido de la Ciudad de México y los últimos dos eventos se han realizado en la ciudad de Guadalajara, región considerada el Silicon Valley mexicano debido a la apertura de divisiones regionales de las grandes marcas de tecnología en la región así como de la creación de exitosas empresas mexicanas en este rubro.

Ambos eventos ofrecen la posibilidad de servir como eventos de headhunting para empresas de tecnología puesto que algunos concursos ofrecen en recompensa becas u oportunidades laborales.

Es importante respaldar este tipo de eventos de encuentro tecnológico y de generación y fortalecimiento de relaciones de negocio; pues se encuentran grandes talentos, aunque si, es necesario cambiar el enfoque de búsqueda de talentos y la forma de entender el tipo de negocios y relaciones que se pueden dar de ello.

Empresas de #innovación con prácticas anacrónicas.

Existen muchas empresas actualmente que se autodenominan innovadoras, aunque de esto en el mundo real no tienen nada pues solo se dedican a hacer lo que en otros países tienen años como cosas comunes.

Una de ellas que me tocó conocer de primera mano realizaba desvíos y tratos al personal a modo de empresa de los años 70, “liderada” por un junior que en sus actitudes parece que fue una persona del todo consentida por sus padres quienes radicaban en los años 80 en la colonia Chapultepec en Morelia.

Esta empresa opera a modo sospechoso realizando solo el 30% o menos de las propuestas económicas salariales como depósito a nómina, pagando consecuentemente impuestos sobre dichas cantidades y el 70% restante dejándolo como pago en efectivo y de dicho porcentaje, un 50% es condicionado al logro de ciertas cosas que van desde la puntualidad, asistencia o fallos en el desempeño diario, es decir, en esta empresa se castiga con dinero.

Es bien sabido que las empresas recientemente operan con el complemento salarial a base de bonos, sin embargo, el porcentaje de dichos bonos es mínimo y solo vienen a complementar el sueldo base que está debidamente acordado en el contrato y sobre el cual se pagan los impuestos necesarios.

Regresando a la forma de ser de quien encabeza la empresa, consideré necesario hacer dicha introducción debido a que esa misma actitud que puede tener un niño mimado se observa pero ya en esta persona quien ronda los 40 años pero se sigue comportando como adolescente de 15 a quien se le cumplían todos los caprichos.

En una empresa normal y sensata, quien te amenaza por correo, mensajes o de forma verbal, tiene la certeza de que verá una sanción, sea cual fuere el tipo; en esto se notan los mecanismos de control ejecutados por el personal de recursos humanos o del órgano interno de control.

Sin embargo, cuando las amenazas vienen del rango más elevado, los empleados se encuentran desprotegidos. Peor aún son tratados como esclavos, si bien no con trabajos extenuantes, si con malos pagos, esquemas dudosos y malos tratos al punto de caer en que un director de empresa, dueño, CEO o como se le llame, envíe correos amenazando sobre el puesto del empleado en cuestión y remate el mismo con una retahíla de groserías.

Ese mismo dueño, quien no tiene conciencia o conocimiento de las razones o de los motivos de las decisiones tomadas al interior de su empresa y quienes sus subordinados directos no lo tienen informado y tampoco interceden entre el y el empleado que está hasta 3 niveles por debajo de la jerarquía organizacional que ellos mismos diseñaron.

Lo impresionante de esto no es el que el dueño sea así, sino que todos sus allegados tienen la misma escuela, las mismas mañas y las mismas actitudes, que al final desembocan en no generar lealtad a dicha empresa, sino que por el contrario generan aversión que puede llegar a hacerse a nivel personal.

Por tanto, le pido a los millenials (los nacidos de 1980 a 1995) que no se deslumbren por “espejitos” de la supuesta innovación pues también deben revisar las prácticas, el ambiente laboral y demás referencias, pues una empresa innovadora lo es en 360º, y no solo por ver que usan muchas iMacs o porque generen kioscos para pedir hamburguesas con una App móvil que bien eso lo pueden hacer, y lo han hecho, estudiantes a la mitad de su licenciatura.

 

Parques tecnológicos e industriales de Michoacán ¿qué sucede?

Escucho y escucho hablar de proyectos acerca del Silicon Valley michoacano y un sinfín de aspiraciones a algo un modelo económico existente en otros países. Todo actor público se llena la boca con palabras como vanguardia, innovación, productividad y empleos, pensando que haciendo una mezcla de todas ellas en una oración como si de un mal coctel se tratara y tuviéramos que tragárnoslo a la fuerza, mientras ellos siguen pensando que son licores finos y que nos embriagaran en un ambiente de seguridad y esperanza, cuando en realidad es solo caer en el tedio pues ya sabemos que solo son mentiras.

Dinero y recursos se destinan por millones y montones a parques industriales, tecnológicos, educativos y demás, pero al final terminan en el bolsillo de no sé quién, si bien por malos manejos, raterías o sabrá algún dios por qué.

Los parques productivos, de cualquier índole, “nomás no despegan” porque los promotores no ven miras a que sean costeables pues podrían ser cientos y cientos de naves en un montón de hectáreas que al final no serán ocupadas o que no ven expectativas a ocuparse porque al empresario típico no le interesa el estado para permitirse arriesgar un recurso que al final vaya a perder y sin que nadie le responda por dicha pérdida.

Es de todos sabido que los negocios tienen un riesgo inherente y ello lo sabe cualquier emprendedor, sin embargo, con el riesgo calculado se puede saber dónde está el mínimo y es entonces donde se aplican todos los esfuerzos.

¿Qué ganas le quedan a un empresario de venir a “tirar” su dinero a un estado social y políticamente inestable?o peor aún, ¿qué empresario local, no cobijado por compadrazgos, se animaría a crear una empresa? Donde la infraestructura ni siquiera cubre las necesidades de los ciudadanos o apenas lo hacen.

¿Creerían justo depositar su confianza, esfuerzo y dinero a un lugar donde todo ello desapareciera de la noche a la mañana y nadie se hiciera responsable para, al menos, otorgar una disculpa?

El estado de Michoacán se encuentra en una crisis extendida de todo tipo: social, económico, político… y probablemente salga a colación la constante propagandística (al mero estilo de Goebbels) de decir que los problemas del estado solo están en la imaginación de los ciudadanos de a pie que lo vivimos día con día.

Si sacamos esto del argumento, entonces: ¿el empresario foráneo también tiene un mal problema de percepción? ¿No han funcionado las portadas de revista ni los videos de conocido actor de películas? o es que ¿la realidad supera en voz a la constante afirmación de todos niveles de gobierno de que Michoacán se encuentra bien?

Solo una cosa es segura: en Michoacán no hay certidumbre financiera ni condiciones de seguridad para empresarios, ¿cuántos camiones de transporte de mercancías o de pasajeros han sido incinerados por normalistas? ¿Con que seguridad se circula por las carreteras dentro del estado si continuamente hay daños a vehículos por sus malas condiciones? ¿y qué decir de los asaltos en ellas?

Tan solo en el estado de Guanajuato ya hay 3 armadoras de vehículos y los negocios son florecientes, además las ciudades tienen infraestructura suficiente y el estado de las carreteras es cuando menos aceptable.

Se dice que Michoacán tiene una gran cantidad de comercio, que ingresan los miles de millones de dólares anuales por la venta de aguacate, como claro ejemplo, y de otros productos del campo. ¿Por qué no se ven reflejados en el desarrollo del estado? ¿Quién se los está quedando? ¿a dónde se están yendo?

Los parques industriales entonces, se quedan sin clientes, al menos los privados por estos aspectos.

La Ciudad Industrial de Morelia… ¿qué más hay que decir si reflejan en un pequeñísimo espacio la realidad de todo el estado?: inseguridad, infraestructura decadente, abandono…

Los parques tecnológicos son descendientes y si no al menos “parientes” de los parques industriales y si los primeros no florecen, los segundos menos lo harán.

Si el gobierno no es capaz de ponerse de acuerdo para arreglar una luminaria o una calle menos lo será para entender las políticas y necesidades de las empresas de Tecnologías de la Información.