Anochece.

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La claridad por extinguirse, el calor por disiparse, en una extraña quietud que incomoda, solo silencio, solo voces del pensamiento. Intempestivos ventarrones arrastran gruesas nubes, la claridad se desvanece y la gruesa capa atraída por el viento sofoca en su sopor el débil fulgor de lo que parecía la primer estrella de la noche, solo una ilusión, persiste el ventarrón que hace entrar polvo debajo del párpado… Solo queda cruzarse de brazos y sentir ese poco del calor interno. Será una larga noche. El amanecer se hace esperar, de nuevo habrá luz pero será tiempo de partir.

¿Es el mañana?

He pensado en escribir un cuento o una crónica falsa acerca de un día de mi vida. Escribir algo dramático de un personaje ficticio o algo que quisiera que me sucediera.

Como por ejemplo: yo, sentado en la Plaza de Armas de Morelia, disfrutando de un agua de guanábana, “peleando” con los huesitos de la fruta, rodeados de la pulpa y que se atoran en el popote y de pronto sentir aquel impulso de comprar, pero no cualquier cosa sino un cachito de la loteria a aquel viejito indiferente, inexpresivo cuyo acento asemejaría que apenas habla el español. Tratando de evitar contacto visual al escoger el boletito con algunos números que me parecieran cómodos visualmente y que hicieran sentir ese latir de emoción en el corazón, cual si se sintiera la premonición de que esos números tienen un valor cósmico en el presente actual, en la realidad y conciencia humana para aparecer ordenados en un arreglo que generará otro sinnúmero de reacciones equiparables al de una burbuja en el océano.

1,4,2,8,3… catorce mil doscientos ochenta y tres, catorce mil doscientos ochenta y tres, 13 millones de pesos, trece millones de pesos ¡Premio Mayor! ¡Premio Mayor!

Y entonces poder regresar al siguiente día hábil al resultado con una nueva forma de ver las cosas, con una motivación distinta y un alivio, una sensación de desapego y desafanamiento, de libertad y resolución que generalmente no habría tenido en el trayecto a la oficina.

Desconozco si este tipo de deseos se cumpla, si cerrando los ojos y apretando lo párpados al punto de la deformación de la córnea, a la aplicación de fuerza abdominal, a la contención de respiración, de apretar con tanta fuerza los puños que las propias uñas casi traspasen la piel de su misma mano y que al apretar la mandíbula los dientes se destemplen. Desconozco si el universo entiende de “por favor” y “gracias” o si haya que hacer algún ritual energético para que ahora en lugar de que el universo conspire a tu favor, lo haga en tu complicidad.

Tal vez esto no lo sea todo en la vida.

Lo que si se es que el universo es una compleja ecuación matemática o por lo menos eso me han querido vender, aunque puede ser que no sea uno solo para todos sino que cada quien posee uno propio, en cuyo corazón reside un sólo principio: el balance. En el que todo lo que se sucede debe tener una contraparte que compense variables y factores agregados en cada uno de los lados de dicha ecuación.

Lo anterior me genera una gran inquietud porque yo debo tener miedo de lo malo y bueno que hago e incluso de lo bueno y malo que recibo puesto que todo deberá tener su contraparte. Aunque esto pareciera no tener aplicación con ciertas personas que viven su día a día siendo como les plazca y recibiendo por igual beneficios de dicho comportamiento así sea de lo peor o que dañe a otras personas más que nada. Por que, uno puede hacer cosas incorrectas mientras que no se dañe a otros, pero ¿que hay de aquellos extremadamente favorecidos por la suerte, la fortuna, el etcétera de componentes similares y que dañan, molestan o afectan a terceros, a la naturaleza…?

El sonido del reloj me regresa a mi realidad. Son las 11, esta es mi realidad ahora, estas son mis consecuencias, secuelas incluso de cosas que no he hecho y de cosas que si hice. Análisis en un día de descanso, alguno de los pocos que ahora tengo y que ya no son tan frecuentes como cuando estudiaba. Debo tratar de descansar y recuperarme del ajetreo para regresar a laborar sin cansancio menta o físico, para no tener errores y seguir conservando mi empleo y así seguir teniendo un sustento.

Despierta de la fantasía. Esta semana ni siquiera compraste un cachito de lotería.

Aquellos mismos de aquel entonces.

Tal vez yo aún no existía, pero recuerdo los relatos de las personas relacionados con el terremoto de 1985 en la que todos se unieron en franca solidaridad para socorrer a otras personas.

Mientras tanto, el gobierno se quedaba encerrado, acuartelado en sus oficinas excesivas en adornos, protocolos y rituales de lastre y que justo en esos momentos no valían de nada a comparación del desastre que aquejaba al corazón del país. El gobierno madridista no se pronunció hasta días después de la debacle con escuetas actitudes y cerraron ese capítulo minimizando los hechos, los muertos, los heridos, los desaparecidos, la corrupción en el Departamento del Distrito Federal al otorgar indiscriminadamente permisos de construcción y desatender las construcciones ya en pie y dañadas y además denunciadas por los habitantes, rechazando la ayuda internacional porque: “En México no había pasado nada grave” Así funciona el Partido Oficial.

Años antes, un furibundo presidente, quien se igualó con un cánido para defender la moneda mexicana y que al final quedó como perro faldero panza arriba, terminó devaluando la moneda mexicana y dejando que el país se sumiera en una crisis mayor a la esperada internacionalmente.

Este presidente recibió el tipo de cambio a 12.50 pesos por dólar, al finalizar el siglo y el milenio dicho tipo de cambio alcanzó los 10mil pesos, pero no es cierto porque el dólar es más bajo que 12.50 al comenzar el año 2000; si claro, pero el truco está en 1992 al hacer equivalencia, al decirnos que 1000 pesos ahora equivalen a 1 peso. Si, también fueron ellos.

Aquellos mismos que te dicen que “ellos” hicieron el Poli, la Ciudad Universitaria de la UNAM, que crearan el IMSS y no se cuantas alabanzas más, son aquellos que masacraron a los mismos alumnos quienes cursaban programas educativos ideados por el poder a finales de los 60s, como si hubieran intentado reclutar carne de cañón para inspirar miedo a la subversión al poder, generadores de tiros al blanco a quienes quitarles la vida cual granja de pollos o ruedo de tauromaquia.

Matemos estudiantes y será arte, el arte de gobernar.

Aquellos mismos que pusieron a ese López en la silla presidencial cuya hermana dirigía la dirección de Radio, Televisión y Cinematografía acorde a los consejos que un chamán le dictaba; esa misma hermana quien endeudó al Canal 13 del Instituto Mexicano de la Televisión por unos 2 200 millones de pesos.

Aquellos que mismos que pusieron en esa misma silla a un duende que terminó refugiándose en Irlanda no sin antes haber vendido a los medios a particulares a quienes se les ha retribuido con jugosas ganacias el convertirse en chivos expiatorios de lineamientos del ejecutivo. Las telecomunicaciones y demás empresas paraestatales también fueron vendidas, no sin antes (reiterando) haberlas desmantelado y dejándolas improductivas, con pérdidas; con la patética excusa de que no podrían ser competentes internacionalmente y que tampoco podría ofrecer utilidad o calidad en el servicio a los mexicanos. Como a cierta empresa de hidrocarburos.

Un aniversario. Ni uno más.

Ahora que vamos despacio, ahora que vamos despacio: vamos a contar mentiras tralalá, vamos a contar mentiras tralalá, vamos a contar 
mentiras. -Fragmento de una canción scout.

La medianoche de aquel día de invierno se acercaba.
“Cuarto para las doce”replicó uno de los asistentes que por sobrenombre llevaba Baloo.

Los mas jóvenes no pudieron evitar hacer mofa de tal declaración haciendo uso del doblesentido.

Feliz 1983, rezaba el calendario anunciando el primer mes del año que apenas empezaba. Por aquellos entonces tenía yo, 24 años.

Se sentía en el ambiente un pesar extraño, hacia mucho calor a pesar de ser invierno y se veían muchas caras de enfado.

“Ya quedamos que no importa si nos caemos mal o si no nos queremos hablar, nosotros frente a los muchachos tan amigos como siempre” – insistía el jefe.
Aquel discurso tan trivial comenzaba a cansar
Secretario y tesorera se mandaban miradas con cierto repudio.

X ANIVERSARIO GRUPO AZIMUT.
Es todo lo que el secretario había anotado en aquel libro de actas que antaño relataba los planes para sinnúmero de recuerdos y aventuras.

“Eramos mas jóvenes” -pensaba la mayoría mientras el secretario jugueteaba con dicho libro haciendo pasar las hojas con un dejo de lenta desesperación por la hora.

Yo había ingresado en agosto del 82… en un evento conmemorativo llamado: De la técnica nace el espíritu. Me había visto rondando el evento un muy animado personaje que en aquel entonces solo relacionaba con un lobo, con su camisa gris y sus extraños shorts me dijo: “¿te gustaría integrarte?” – solo asenti.

Cada semana la reunión “obligatoria” y la entrecomillo puesto que no era una obligación pero personalmente sabia que no debía faltar. Era algo que me llenaba.

El espíritu de amistad y camaradería sincera era palpable en cada reunión, ahora me preguntaba si había sido solo un espejismo.

Un mes después de mi ingreso aún y siendo un desconocido para la mayoría de la membresía, con gran entusiasmo festeje mi cumpleaños… todos mostraron una gran amistad… –Amigo y hermano de todos sin distinción discriminatoria o racial.-

Entonces la tensa calma del descanso en la reunión se vio ofuscada por el clamor de aquel Ericsson de lujo que retozaba en la sala al timbrar de las campanillas signo de una llamada.

Todos rieron un poco por el sobresalto. “Me voy a hacer cardíaca” -exclamo la vocera.

Unos minutos después regreso el jefe del grupo.
“Era una llamada de la Ciudad de México… que han intentado localizarnos en varios lugares y hay personas que han sido despertadas… en fin, dicen que mañana estarán en la ciudad, que esperan vernos y apoyarnos y ver que todo este en orden… somos uno de los grupos que han logrado 10 años ininterrumpidos en este tipo de movimientos…aun y a pesar de la reestructuración nacional.” -dijo con voz atropellada.

“Ya estamos cansados y van tres horas que no decimos nada mas que los chismes y los rencillas que tenemos, a este paso no vamos a lograr nada y solo nos vamos a enojar más. Yo digo que ya nos vayamos y mejor mañana vemos que ideas locas traen los de México y que nos puedan sugerir, así no nos cambian el programa” -me atreví a decir.

Las miradas contemplativas hacia mí no desaparecían y no había una respuesta hablada por parte de nadie, la sensación de no tener ni voz ni voto se hizo presente y comenzaba a sentir un poco de presión social. Yo solo llevaba unos meses ahí.

Había escuchado días antes que los que se habían avocado de lleno a la planeación del aniversario anterior habían incluso renunciado por diversas habladas por la espalda… los que no se fueron estaban ahí indiferentes y al margen… –Será digno de confianza.-

El silencio incómodo que pareció durar una eternidad lo quebrantó la voz chillona de la vocal, siempre en modo de grito, todos pensamos que padece del oido: “Pues si tienes razón, además ustedes pueden tener toda la noche libre pero yo tengo que llegar con mis hijos y aparte pagar taxi. ¿Damos por terminada la reunión?”

El jefe de grupo trató de animarnos a continuar pero todos comenzaron a argumentar el cansancio físico y mental (e implícitamente el desgaste social). Su urgencia de continuar es que a el nunca le parecen las reuniones que no sean en su casa o de uno de sus más allegados amigos sin importarle las distancias que tengan que recorrer los demás. Lógicamente la reunión siguiente sería en uno de esos lugares que no le gustan.

Todos al mismo tiempo se levantaron de sus sillas, incómodos de verse a los ojos o de despedirse en la forma que la hacían antes. Los alegatos que se sucedieron en las ultimas 3 horas eran la causa.

 

Dos meses después, en sobre sellado, el correo avisaba de la decisión:

Estimado Jefe Nacional:

 

Por este medio es nuestro deber informarle que en junta de grupo celebrada el día 15 de enero de 1983 y asentado en actas; hemos decidido por unanimidad y ante la presencia de autoridades representativas de Nacional, la baja del registro del grupo 16 “Azimut” siendo efectiva a partir de las fechas que por protocolo se sigan en Nacional, solicitándole sea lo más pronto posible para darle celeridad al proceso de entrega de informes y materiales a los coordinadores Estatales.

Sin más por el momento, quedamos de usted.

 

Siempre Listos.

Firmando al calce:
Alejandro Ruelas -Jefe de Grupo-
Angélica Rosales -Vocal de grupo-
Raúl Jimenez “Akela” -Jefe de Manada-
Mario Ordoñez “Baloo” -Subjefe de Manada-
Sergio Garcia “Kaa” y Secretario de Grupo
Ramon Mireles -Jefe de tropa menor-
Paulina Hernandez -Jefa de tropa mayor-

Faltando un mes para la primer década, para el evento más esperado, para la conmemoración de amistad y compañerismo tan duradera… el grupo había dejado de existir.

Este es un relato ficticio. Personas, lugares y otros nombres que pudieran aparecer son ficción y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Lo que me llama.

Recién he concluido un curso muy breve sobre literatura y redacción, mejor dicho era un taller en el que hacíamos algunos ejercicios, entre ellos hubo uno en el que nos tocó redactar un escrito con las cosas que más nos gustan de la naturaleza y sólo se nos daba el título Lo que me llama. Aquí transcribo mi resultado.

Hace un par de años solía salir mucho al campo. Con un grupo de amigos recorríamos senderos y veredas, incluso, algunas carreteras a pie, ya fuera con sol o con lluvia, nos adentrábamos en bosques de pinos jóvenes, cuyo aroma no es posible emular ni con el mejor de los aromatizantes, cruzábamos riachuelos o grandes caudales de agua fresca, llenos de vida, de pequeños insectos y alguno que otro anfibio.

Esos ríos tan enigmáticos que se originaban “no se donde” y terminaban en un punto igual de desconocido. ¿Habrán sido perennes o solo es la remanencia del temporal? Mi reflexión se ve interrumpida por el silbar del fresco viento en las copas de los árboles, ese aire frío que suele correr al sur del municipio de Morelia, esta urbe tan conflictiva hoy en día.

De nuevo el viento acalla mis pensamientos, pareciera que la misma naturaleza me pide silencio interno: “shhh, pon atención” –reclamó el viento entre un eucalipto y un pino, quien a modo de obsequio me entregó una piña directo en la cabeza.

Son estas vivencias, en la soledad subjetiva de lo natural, las que hacen reaccionar, las que mueven a cuidar la naturaleza, las que hacen sentirse a uno vivo… o por lo menos eso es lo que me llama.

6 de enero en el Templo de los 3 Reyes Magos. #Morelia

 

Vitral en la fachada del Templo de los Reyes Magos, arriba: las 3 coronas de los reyes en cantera y el escudo papal. Colonia Bocanegra. Morelia

Al filo de las 5 de la tarde del día 5 de enero, comenzó la banda de viento a amenizar la víspera de la fecha que por tradición católica marca la llegada de los Reyes Magos, frente al templo erigido en su devoción.

Poco a poco los puestCalle Francisca Xaviera de Tapia, con algunos juegos instalados.os de comida y juegos de mesa, así como los mecánicos, se van asentando sobre la calle Francisca Xaviera de Tapia y en los cruces de la misma con las calles: Josefa Ortiz de Domínguez, Cda. María Luisa Martínez y María Rodríguez del Toro de Lazarín. Sin mucha celeridad, habitantes de las colonias Jacarandas, Bocanegra y Plan de Ayutla; así como de colonias aledañas y otros visitantes se dan cita para la misa de las 6 de la tarde durante la cual no hubo pirotecnia y la banda descansó.

 

 

Así como los infantes van a dormir temprano para acelerar laEl templo va quedando vacío, es hora de dormir. visita de “los magos de oriente”, la algarabía se ve interrumpida entre las 10:30 y 11:00 pm, quedando en espera hasta el amanecer del día 6, en la que la celebración llega a su punto más álgido comenzando con las tradicionales mañanitas interpretadas por la banda de viento que recorre toda la colonia desde las 6 de la mañana, donde chicos y grandes salen a estrenar sus obsequios disfrutando de la convivencia entre vecinos.

 

Templo de los Reyes Magos

 

Ya han quedado acomodados los lugares en el templo para quienes harán su primera comunión y los globos han sido soltados con peticiones y deseos para los Reyes Magos.

 

 

En mi opinión: Austera y breve ha resultado la festividad Globos dentro del temploeste año, lejos pero en la memoria han quedado aquellos días en los que las festividades comenzaban cerca del día 1° de enero, culminando el día 6 con, incluso, la presentación del grupo musical 2 + 2, propiedad de un vecino de estas colonias y de aquellas épocas, y durando hasta la madrugada del día 7. Días en los que la luz parpadeaba al unísono del chirrido del arranque de la rueda del juego mecánico “Dragón”. Tal vez el cambio del padre que oficiaba la misa en el templo, tal vez la crisis o la menor presencia de menores en torno a estas colonias hacen que el festejo sea más breve, pues ahora solo duró escasamente la tarde del 5 y el día 6.

Aislamiento condicionado.

Luz en claro, luz de luna,

el reloj marca la una.

 

Dulce amante, brazos fuertes,

en mi mente solo hay suerte.

 

Siempre en claro mi destino,

casi acabo, no termino,

pues el fin no es mi sino.

 

No se busca ni se decide,

ni se complace a quien lo pide.

 

Instrumento hedonista, saciador no aceptado a quien buscan renegados,

bajo esta condición, lo mejor es ser aislado.

Ya es tarde…

Tengo miedo de dormir, imágenes de tormento podrían asaltar los sueños mas profundos de los cuales no pueda escapar, terribles sensaciones que oprimen el pecho y lastiman al respirar, gritos en silencio y extremidades sin movimiento.

Sensación sofocante de un ataque de pánico en el que las piernas no responden… no hay justicia en este mundo pues si se quiere no se obtiene y si se obtiene ya no se quiere, alucinaciones premonitorias que transitan entre sinapsis haciendo un chasquido doloroso… el desfibrilador mental tratando de despertarte… despierta, ¡¡despierta!!

Al calor del amanecer las lágrimas no se hacen esperar. Ha comenzado un nuevo día ¿Hay esperanza?

Invierno.

La piel de mis manos y labios se resquebraja al ritmo que el otoño avanza…’por dentro’ pasa lo mismo. Avanzando a un inevitable invierno, el viento cambia, el frio se recrudece y cala hasta el alma. Un recuerdo del calor de primavera se apaga en el silencio de la soledad. Si no se está preparado para el invierno, las inclemencias harán un harapo de ti… o morirás.