Profesionalización empresarial en #Michoacan

He trabajado en varias empresas en Morelia y además he tenido referencia de conocidos y familiares que han trabajado aquí y he notado un falta de profesionalización en todos los ámbitos y escalas de la jerarquía organizacional. Sin importar si es una gran empresa, que tenga presencia a nivel mundial o solo un changarrito; se nota a la distancia su improvisación.

Siempre me pregunté porque este tipo de cosas se daban a niveles de los dueños o socios, gerentes y demás directivos pero cuando lo viví, caí en cuenta rápidamente: actitudes alzadas o creídas acompañan a personas que siempre han tenido una necesidad aspiraciones y cuando lo consiguen mirarán por encima del hombro a quien no lo tiene, olvidando ellos mismos de donde han venido.

Ahora bien, a nivel operativo me encontré con también una falta de profesionalización, de procesos y de falta de lineamientos o la actitud de seguirlos; podría ser la ideología mexicana, pero especialmente en Michoacán se percibe una actitud similar. Ahora me he dado cuenta del porqué: zonas de confort y hasta conformismo.

Existen muchas personas capaces en el estado y no quiero que se interprete que todos los michoacanos somos así, hay mucho talento y gente muy comprometida pero que prefieren emigrar al notar dicha actitud por parte de las empresas aquí existentes y no solo las morelianas, debo aclarar.

Muchos empresarios michoacanos no valoran la experiencia y la capacitación previa que trae el trabajador, simplemente se abocan en contratar con salarios míseros deseando personal con la misma experiencia y actitud que en otros estados del país… cuando en esos otros estados llegan a tener un ingreso de mínimo el doble de lo que ofrecen.

Entonces sucede que las personas que no tienen los medios, que no desean o que no les interesa profesionalizarse o actualizarse continuamente en sus ramos deciden aceptar esos salarios raquíticos y quienes si lo desean solo usan esas empresas como trampolines para en un futuro lo más inmediato posible emigrar a donde si valoren el esfuerzo, la experiencia y la dedicación.

Entonces el trabajador llega a aceptar ese tipo de empleos mal pagados con la condición implícita de que no se requerirá mas de ellos y si lo llega a hacer el empleador o decide este último en capacitarlos sin aumentar sueldos basados en capacidades y responsabilidades es que les estalla en la mano y en la cara una inmensa rotación.

La competencia empresarial no solo viene de quien vende más o mejor, de quien tiene mejor producto o mayor cobertura, planes de mercadotecnia o contactos de negocios sino de quien tiene mejor ojo para los empleados, quien los “cuida” mejor y quien les ofrece mayor ventajas con respecto a ello. Dado esto, los trabajadores prefieren irse con quien más les convenga, como cualquier consumidor.

Entonces viene el estalle del berrinche del empresario michoacano, con una constante de decir que no hay personal capacitado…

La cosa es que si lo hay, pero estos empresarios no están dispuestos a pagarlo, es por esto que ellos mismos son los causantes de la fuga de cerebros y la consecuente debacle de le economía privada michoacana.

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